La décima: Patrimonio poético de Iberoamérica

César Huapaya, catedrático, investigador y decimista, analiza el valor de la décima para la cultura poética de Iberoamérica y el Perú.

21 Ene 2014 | 11:06 h

César A. Huapaya Amado

 

La décima es una forma estrófica de la poesía tradicional y popular de Iberoamérica que se cultiva en lengua castellana y portuguesa, estructurada en base a diez versos con métrica y rima variada, aunque prima el verso octosílabo (ocho sílabas métricas), que es el grupo fónico medio mínimo, en este caso, del castellano.

Los cultores de la décima, a lo largo de siglos, son damas y varones de diversas edades, en variedad de oficios y profesiones, distintos grados de instrucción, muy conocidos en su respectivo país e incluso a nivel internacional o simplemente en sus localidades.

El común denominador, tener como lengua materna el castellano o portugués; por tanto, no es exclusividad de grupo social alguno como algunas veces se ha tratado de presentarlo. En el caso del Perú, los cultores son de la costa y áreas urbanas de la sierra (zona andina); algo similar puede ser en Bolivia, Ecuador y Paraguay, donde las poblaciones originarias tenían cierta homogeneidad lingüística con el quechua, aymara o guaraní.

Es evidente que la décima llega a nuestra América con soldados, clérigos y funcionarios de España o Portugal. En el proceso de catequización, a los esclavos africanos provenientes de distintos lugares con variadas lenguas, se los habría “uniformizado” con la castellanización; en cambio a la población nativa, por su homogeneidad idiomática, este proceso fue en su propia lengua y así tenemos a tres jesuitas con notables trabajos:

-       Fray Diego González Holguín (España, 1560? – Lima, 1620?) con su “Gramatica y arte nueva de la lengva general de todo el Perv, llamada Qqichva, o Lengva del Inca” (1607).

-       Ludovico Bertonio (Italia, 1557 – Lima, 1625) con el “Vocabulario de la Lengua Aymara” [ (1612).

-       Antonio Ruiz de Montoya (Lima, 1585 - 1652) tiene el Tesoro de la lengua guaraní (diccionario guaraní-español, 1639), Arte y vocabulario de la lengua guaraní (compendio gramatical y diccionario español-guaraní, 1640) y Catecismo en lengua guaraní (una gramática del guaraní, 1640).

LAS COMPOSICIONES

De una a varias estrofas, en forma libre o con terminación obligada (pie forzado) y tantas técnicas, se efectúan en diversos tipos de décimas. Entre las más antiguas la copla real, donde la rima se da al arbitrio del autor (Juan de Mena, Jorge Manrique) y la arcaica que es la unión de dos quintillas (el cronista Francisco López de Jerez, Santa Teresa de Jesús); la romanceada, con rima asonante en los versos pares como el romance (Rosalía de Castro); sin embargo la más difundida y cultivada es la que Félix Lope de Vega y Carpio denominó espinela, en homenaje a su maestro Vicente Gómez Martínez Espinel (1550 – 1624), que la difundió en su libro “Diversas Rimas…” publicado en 1591.

CREACIÓN Y EXPOSICIÓN DE COMPOSICIONES

La creación, generalmente, se hace antes de ser expuesta; algunos “en la mente” (cuando no saben leer ni escribir) y la registran en cuadernos con apoyo de otras personas que pueden ser familiares o amigos, también en grabaciones. La exposición puede darse mediante la lectura y, si memorizada, rezada o referida, declamada o cantada, con o sin acompañamiento musical. En los casos que la creación se da en el momento de la exposición, entonces estamos ante el repentismo o improvisación.

Actualmente, en algunos países prima la décima rezada o referida, lo mismo que declamada, caso de República Dominicana, Ecuador y gran parte del Perú donde se está tratando de recuperar el canto de la décima. En Colombia, se improvisa cantando sin acompañamiento musical, pues cada cual “escoge” su melodía.

El acompañamiento, según los países, básicamente se da con instrumentos de cuerda: guitarra, laúd, tres, cuatro, jarana, mejorana, arpa, violín, guitarrón chileno de 25 cuerdas, rabel. Tenemos cultores en que ellos mismos se acompañan (Argentina, Chile, Uruguay); en otros casos, son otras personas e incluso conjuntos como en Cuba, Puerto Rico, España e Islas Canarias.

CONTROVERSIA O CONTRAPUNTO

Se da entre dos o más cultores, previamente elaborada o improvisada con tema fijo o libre. Las denominaciones varían según los países: trovo en España; paya en Argentina, Chile y Uruguay; piquería en Colombia; topada en México; contrapunto, en Perú.

NÓMINA BÁSICA

La décima es muy longeva y siempre actual. Entre tantos cultores: Rafael Obligado, Pedro Bonifacio Palacios Almafuerte, Aldo Crubellier, Marta Suint (Argentina); Delfina Benigna da Cunha, Jayme Caetano Braun (Brasil); Bernardino Guajardo, Rosa Araneda, Lázaro Salgado, Águeda Zamorano (Chile); Gabriel Escorcia, Mery Suescún, Ricardo Olea (Colombia); José Martí, Juan Cristóbal Nápoles Fajardo El Cucalambé, Nicolás Guillén, Jesús Orta Indio Naborí, Carilda Oliver, Tomasita Quiala (Cuba); Antonio de Bastidas, José Regato, Luz Chiriboga, Julio Micolta (Ecuador); Ana Caro, Francisca Martín, Celia Viñas, Miguel García Maldonado, Xesca Almécija  (España); María Cruz, Roberto Cifuentes, Claudia Chinchilla (Guatemala); Sor Juana Inés de la Cruz, Guillermo Cházaro,  Honorio Rivera (México); Félix Rubén García Sarmiento Rubén Darío (Nicaragua); Carlos Chang Marín, Arcadio Caamaño, Jasmín Muñoz (Panamá); Mariano Melgar Valdivieso, Germán Amézaga Llanos, Emiliano Niño y Pastor, Edelmira Lizarzaburu Leyva, Javier Valera De la Cuadra, Blanca Nava López (Perú); Angela de Acevedo, Manuel José Santinhos, Josefa Prego (Portugal); Dolores Rodríguez, Roberto Silva, Victoria Sanabria (Puerto Rico); Salomé Ureña, Juan Antonio Alix, Huchi Lora (República Dominicana); Carlos Molina, José Curbelo, Mariela Acevedo (Uruguay); Nicolasa Gómez, Pedro Palmar, Víctor Hugo Márquez (Venezuela).

Vale al final de este análisis, un saludo a nuestra Lima, reconocida como “Plaza Mayor de la Cultura Iberoamericana 2014” por el Comité Sectorial de Cultura de la Unión de Ciudades Capitales de Iberoamérica.

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